<<<EN VIVO
San Juan lo tiene y San Juan te lo da: Miranda vibró con la fuerza del tambor y la fe del pueblo

Al son del cuero, con devoción y alegría, miles de feligreses recorrieron las calles de los municipios Independencia, Urdaneta y Simón Bolívar del estado Miranda para rendir tributo a San Juan Bautista, en una de las manifestaciones culturales más sentidas del calendario popular venezolano.

La tradición, que une generaciones enteras, se hizo sentir desde la madrugada con repiques de tambor de las minas, cantos de promesa y el característico baile de San Juan. Hombres, mujeres, niños y adultos mayores salieron con pañuelos rojos al cuello, llevando en alto la imagen del santo, entre pétalos, rezos y danza, reafirmando su fe y renovando cada año el compromiso con esta ancestral celebración afrodescendiente.

En el municipio Independencia, la festividad se centró en la Plaza Bolívar y la Plaza Miranda de Santa Teresa del Tuy, donde los devotos levantaron altares y rindieron honor a San Juan al ritmo del tambor. Desde esos puntos, los promeseros se desplegaron por las calles con alegría, música y mucha fe.


En el municipio Urdaneta, la Plaza Bolívar de Cúa fue el punto de encuentro principal. Allí se congregaron promeseros, cultores y vecinos, quienes luego tomaron las calles de la ciudad en un recorrido cargado de tradición, cantos y repique de tambor.

San Antonio de Yare, municipio Simón Bolívar

Y en el municipio Simón Bolívar, San Antonio de Yare fue el corazón de la celebración. La comunidad se concentró en el Caney de los Álvarez, donde se levantó un altar en honor a San Juan. La fe y el ritmo se fusionaron frente a la imagen del santo, mientras el repique de las piñas marcaba el pulso espiritual de la jornada. Los promeseros bailaron con entrega, entre cantos, flores y ofrendas, en una muestra de devoción que estremeció a todos los presentes.

La celebración de San Juan Bautista no es solo una fiesta, es un encuentro con las raíces, con la herencia africana que pervive en la música, en el tambor, en la energía colectiva que se desborda en cada esquina. “Cuando San Juan baja, hay que irse con él”, repiten los devotos, y es que su presencia se siente en cada golpe de tambor, en cada paso de baile y en cada mirada al cielo.

Miranda celebró a San Juan como solo su gente sabe hacerlo: con fuerza, con fe, con cultura y con el alma en el tambor.

Por: Play Multimedios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *