Aunque es el órgano encargado de procesar las señales dolorosas que provienen de todo el cuerpo, el cerebro humano en sí mismo no tiene receptores de dolor. Esto significa que, si se manipula directamente durante una cirugía, no genera dolor. Por esa razón los neurocirujanos pueden realizar intervenciones en pacientes despiertos, con el fin de monitorear en tiempo real funciones como el habla, la visión o el movimiento, sin que la persona experimente dolor en el propio tejido cerebral.

Lo que sí produce dolor son las estructuras que rodean al cerebro, como las meninges, los vasos sanguíneos y el cuero cabelludo, ya que estas sí poseen terminaciones nerviosas especializadas. Así se explica por qué las migrañas o traumatismos craneales generan molestias intensas: no es el cerebro el que duele, sino las áreas que lo protegen y nutren.
Con información de la siguiente página web:
https://dicomania.com/2018/09/29/8-datos-que-no-sabias-sobre-el-cerebro-humano/
Por: Play Multimedios



