En momentos de dificultad los venezolanos siempre rompen fronteras y abren sus brazos y corazón a la solidaridad. No es la primera vez que una tragedia muestra la calidad humana de los ciudadanos de este país y de otras nacionalidades que han hecho su vida en estas tierras.
El municipio Cristóbal Rojas en el estado Miranda es una muestra de esa hermandad. Después de los dobletes sísmicos del 24 de junio, la alcaldesa Yuhismar Hernández no solamente activó un Centro de Operaciones y Emergencias en Los Samanes, Charallave, donde se reciben insumos para las víctimas de los sismos en La Guaira, Caracas y otras ciudades, sino que ahora las familias tuyeras están recibiendo en sus hogares a damnificados.

Los charallavenses están recibiendo a sus seres queridos en sus hogares; mientras que el Gobierno municipal se encarga de apoyarlos en todo lo que requieren: alimentos, medicamentos, ropa, cobijo, pero sobre todo, un abrazo y un mensaje que, en estas situaciones, levanta de cualquier dolor: "No están solos".
Cuando la nacionalidad no importa
En el Centro de Operaciones y Emergencia de Los Samanes han llegado personas de todas las nacionalidades, especialmente chinos. Uno de ellos se acercó con alimentos no perecederos, jugos, agua potable y una sonrisa de aliento.
Familias de las 22 Comunas de Charallave también se han acercado a donar medicamentos, cobijas, sábanas, ropa, calzado. Asimismo, otros charallavenses se ocupan de organizar y clasificar los donativos, con el respaldo del Ejecutivo local.

La alcaldía también se mantiene en constante monitoreo y respaldo hacia las zonas de la tragedia. De igual manera están inspeccionando los hogares de la jurisdicción que han sufrido alguna afectación por los movimientos telúricos.
"Gracias a los vecinos mi familia logró salir"
"Solo quedamos nosotros, somos de Trujillo. Tengo miedo por mis hijos". Esto contó la madre de dos niños, quien en compañía de su esposo y la abuela de los niños vivían en Macuto, estado La Guaira, y actualmente fueron recibidos por familiares en Cristóbal Rojas.
Macuto fue uno de los lugares de la entidad costera más golpeados por los sismos. Sigue estando en riesgo, además, por las continuas réplicas. Volver allí, por ahora, no es una opción.
El padre contó que él y su esposa no estaban en el apartamento en ese momento. Sus dos hijos y la abuela habían quedado atrapados en el hogar y, gracias a los vecinos, lograron ser rescatados con vida y sin lesiones mayores.
Este grupo familiar se salvó de esta tragedia, aunque el corazón sigue redoblando de miedo y tristeza. Sin embargo, confían en que el país saldrá adelante y se levantará de los escombros con constancia, solidaridad y unión nacional.
Todo el apoyo es bienvenido y el centro de acopio en Los Samanes se mantiene operativo las 24 horas. Cada ayuda alivia el dolor.
Prensa Cristóbal Rojas



