Romper este ciclo requiere más que fuerza de voluntad; muchos especialistas recomiendan buscar ayuda profesional, llevar un registro de los gastos y evitar tentaciones como las ofertas constantes
En la era de la inmediatez y el consumo, cada vez más personas caen en las redes de las compras compulsivas, una conducta que no solo afecta sus finanzas, sino también su bienestar emocional. Esta necesidad incontrolable de adquirir productos, sin importar si son necesarios o no, es impulsada por la ansiedad y el deseo de alivio temporal.
Las compras compulsivas, también conocidas como oniomanía, son un trastorno que afecta a millones de personas en el mundo. Los expertos señalan que esta conducta no solo provoca una acumulación de deudas, sino también sentimientos de culpa y vergüenza, lo que alimenta un ciclo vicioso difícil de romper. Aunque a simple vista parece una conducta sin mayores consecuencias, las deudas innecesarias y el deterioro emocional pueden tener un impacto devastador en la vida de quienes lo padecen.
Este trastorno no distingue edades ni géneros, y se ve alimentado por la publicidad constante, el acceso fácil a créditos y la gratificación instantánea que ofrecen las compras en línea. Las señales de alerta incluyen el gasto desmedido, la compra de artículos sin justificación y el sentimiento de euforia al adquirir productos, seguido rápidamente por arrepentimiento y ansiedad.
Romper este ciclo requiere más que fuerza de voluntad; muchos especialistas recomiendan buscar ayuda profesional, llevar un registro de los gastos y evitar tentaciones como las ofertas constantes. Las compras deben ser una herramienta para satisfacer necesidades reales, no un escape de los problemas emocionales.
Fuentes Consultadas
1. Therapist.com
2. Verywell Mind
3. Good Therapy
Por: Play Multimedios



