En los Valles del Tuy, un fenómeno religioso ha capturado la atención de miles: la peregrinación de los Indios «Coromotanos», pero detrás de esta manifestación se esconde una manipulación cultural y religiosa que atenta contra la verdad histórica de los pueblos originarios.
Monseñor Rafael Pérez León, un devoto de la Virgen de Coromoto, ha impuesto una creencia, que se ha propagado durante más de 80 años, pero que no tiene sustento ni en la religión ni en la cultura local y vamos a explicar por qué.
Este informe expositivo busca desentrañar la verdad detrás de la figura de los llamados «Indios Coromotanos» tradición que rodea a la Virgen de Coromoto, revelando la falta de fundamento histórico y cultural que sostiene esta creencia.

La falsa etimología de los «Coromotanos»
No existe registro alguno en Ocumare del Tuy o en Venezuela de una etnia denominada «Coromotanos».
La Virgen de Coromoto y los pueblos originarios
La referencia más cercana se encuentra en el estado Portuguesa, donde el cacique de la etnia Cospes llamado «Coromoto», tras encontrar una tablita con la imagen de la virgen, se le otorgó esta advocación a la virgen María en el siglo XVII.
Este episodio, que se remonta a 1652, se ha utilizado erróneamente para vincular a los pueblos originarios de los Valles del Tuy con una tradición católica que no les pertenece.
Por tal motivo, es un error llamar a Ocumare del Tuy tierra de “Indios Coromotanos”, ya que no existieron, en todo caso sería: Tierra de los Indios Quiriquiries, que si caminaron esas tierras siglos antes.

Contexto histórico
El 11 de marzo de 1941 hizo su aparición por primera vez la escolta de los indios Coromotanos en Ocumare del Tuy, bajo las ordenes de Monseñor Rafael Pérez León, pero esto fue con “Boy Scouts”, comerciantes y hacendados de la época, no eran representantes de los pueblos originarios.
De hecho, durante la cuarta década del siglo XX, en Los Valles del Tuy no existía etnia establecida. Pérez León siendo devoto de la Virgen de Coromoto creó la peregrinación para promover su fe y captar nuevos fieles.
Los Quiriquiries, pueblo originario que habitó la región tres siglos antes, lucharon durante años contra el yugo español, y es difícil imaginar que estos guerreros, que no montaban a caballo ni usaban penachos con plumas sino con flores, hayan rendido tributo a una imagen católica impuesta por los colonizadores.
Las personas se confunden y creen que existieron unos «Indios Coromotanos» pero no. Los que si existen son: Los Pemones, Los Yanomamis, Los Waraos, Los Cariñas, Los Timotocuicas y los de la región «Los Quiriquiries».
No hay relación entre los Coromotanos y los Quiriquiries. Otro error, es que el término “Cacique” no era utilizado por los propios indígenas, ese era un término peyorativo utilizado por los colonizadores para señalar al líder de cada zona.
La manipulación cultural
La vestimenta utilizada por los representantes de esta manifestación religiosa está más alineada con los intereses de la Iglesia Católica que con la realidad histórica de los pueblos originarios.
Los llamados «Indios Coromotanos» son vestidos como «Indios Sioux”, Apaches o Cherooke, reflejando una visión distorsionada de la identidad de los pueblos originarios de Venezuela.
Nuestros pueblos originarios si usaban penachos, pero con flores y elementos locales de la zona. Además, los collares de caracoles y otros elementos que adornan la vestimenta tampoco son de la región.
Décadas atrás, antes que comenzara esta peregrinación, hubo una masacre de lugareños en el templo católico. Es poco probable que los lugareños quisieran servir dócilmente y subordinarse a la iglesia.
La influencia de la Santería y el Espiritismo
En los últimos años, esta tradición ha comenzado a mezclarse con prácticas como la santería y el espiritismo. Practicantes de estos cultos invocan espíritus y consumen tabaco y bebidas espirituosas en la vía pública, lo que contradice incluso los principios de la fe católica que se dice representar.
Esta fusión de creencias ha creado un sincretismo que desdibuja aún más la esencia de las tradiciones locales.

La Idolatría y el mandato bíblico
La adoración de imágenes, promovida por esta «tradición», va en contra de los mandatos bíblicos que prohíben la idolatría. Según la Biblia,
Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen
Éxodo 20:2-5
Dios ordena a su pueblo no rendir culto a ídolos ni a dioses de yeso. Para aquellos que consideran a Jesucristo como su Salvador y Dios, esta práctica es inaceptable y contradictoria.
La atractiva manifestación religiosa y la política
A pesar de las inconsistencias y manipulaciones para volver a las personas a la fe católica, la manifestación de los «Indios Coromotanos» atrae a miles de personas.
No existe en Tomás Lander otro evento que reúna a tantos asistentes, lo que plantea interrogantes sobre la autenticidad de la cultura y la historia venezolana.
La democracia, en su esencia, se basa en el principio de que “el que más votos obtiene gana”. Por tal motivo, los actores políticos parecen más interesados en capitalizar estos eventos para usarlos a su favor, que en preservar la verdadera cultura y raíces históricas de Venezuela.
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Acciones
Esta investigación, respaldada por expertos historiadores y baquéanos de la zona, busca rescatar la esencia y defender la realidad histórica de los pueblos originarios de los Valles del Tuy.
Historiadores locales como Arturo Lev Álvarez, director de la Revista Matria, escribió “Ocumare del Tuy ¿Tierra de Indios Coromotanos o Tierra de Quiriquires?, donde abordó esta situación.
Vía: La Revista del Tuy



