Las investigaciones indican que el trasnocho afecta la salud metabólica. Le contamos.
Son muchas las personas que llevan una vida laboral o social hasta tardes horas de la noche o la madrugada, acostumbrándose a vivir en la noche y descansar durante el día. Este grupo ha sido catalogado como personas noctámbulas.
‘La mente es maravillosa’ explica que los noctámbulos “son aquellas personas que tienen un ritmo circadiano diferente al de la mayoría. En otras palabras, prefieren estar activos y despiertos durante la noche y dormir durante el día”.
alrededor de un 20 % de la población mundial presenta este cronotipo. Es decir, alcanzan sus puntos máximos de energía cuando ya han anochecido y experimentan serias dificultades para funcionar a primera hora de la mañana.
Un estudio publicado en el portal ‘HealthDay’ menciona que las personas a las que les gusta quedarse despiertas hasta la madrugada tienen casi un 50 % más de probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2 que las que se acuestan más temprano.
Asimismo, la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes en Madrid dice que las personas con estos hábitos nocturnos generalmente tienen un estilo de vida poco saludable y una alimentación muy desbalanceada, esto puede afectar gravemente el cuerpo y aumentar las posibilidades de presentar diferentes padecimientos médicos.
El estudio menciona que se ha registrado un aumento en el riesgo de presentar diabetes tipo 2 entre las personas noctámbulas y destaca que se debe principalmente a una dieta mala, la falta de ejercicio, la bebida, el tabaquismo y el sueño deficiente.
“Una explicación probable es que el ritmo circadiano o el reloj biológico en los cronotipos tardíos no está sincronizado con los horarios laborales y sociales seguidos por la sociedad”, señaló el investigador principal, Jeroen van der Velde, investigador postdoctoral del Centro Médico de la Universidad de Leiden, en los Países Bajos.
“Esto puede conducir a una desalineación circadiana, que sabemos que puede conducir a alteraciones metabólicas y, en última instancia, a la diabetes tipo 2″, agregó.
Los expertos indican que durante el seguimiento, que se realizó por 6 años, 225 de las 5.000 personas analizadas fueron diagnosticadas con diabetes tipo 2. El análisis mostró que los noctámbulos tenían un 46% más de riesgo de diabetes tipo 2, incluso después de tener en cuenta sus hábitos de estilo de vida.
Por otro lado, mencionan que los madrugadores no tuvieron un aumento estadísticamente significativo en el riesgo de diabetes, ni tampoco las personas que tienen patrones de sueño promedio, dijeron los investigadores.
Vía: EL TIEMPO



