El gobierno de Kazajstán ha anunciado la creación de una comisión para investigar las causas del accidente y ha asegurado que cooperará con Azerbaiyán en el proceso
El avión de Azerbaijan Airlines, que cubría la ruta entre Bakú y Grozni, según investigaciones preliminares fue alcanzado por un misil tierra-aire el pasado 25 de diciembre, lo que provocó un aterrizaje de emergencia cerca de la ciudad de Aktau, en Kazajstán. El supuesto ataque habría sido ejecutado por un sistema de defensa aérea ruso, lo que desató una tragedia que dejó un saldo de 38 personas fallecidas y 29 sobrevivientes, muchos de ellos en estado crítico. El incidente ha generado tensiones diplomáticas y múltiples investigaciones por parte de las autoridades de Azerbaiyán y Kazajstán, mientras Rusia niega cualquier responsabilidad directa en el derribo.

El piloto, reconocido por sus esfuerzos al intentar salvar vidas, tuvo que lidiar con una interferencia de navegación dirigida que obligaba al avión a sobrevolar zonas marítimas, complicando aún más su control. Todo esto se produjo después del impacto provocado por el misil, que dejó a la aeronave en estado vulnerable. Pese a los intentos del piloto por minimizar el riesgo, el avión terminó estrellándose.
El medio también detalló que el avión enfrentó “bloqueos extremos de GPS” que paralizaron sus sistemas de navegación y comunicación, obligando al piloto a desviar la aeronave hacia Kazajstán. Durante el trayecto, el avión dejó de transmitir datos de posición en varios intervalos, según los registros de Flightradar24, lo que complicó aún más la situación. Finalmente, el avión logró aterrizar de emergencia a unos tres kilómetros de Aktau, un importante centro de petróleo y gas en la costa oriental del Mar Caspio, pero estalló en llamas al tocar tierra, dejando un saldo devastador.
Las imágenes del lugar del accidente muestran escenas de caos y desesperación. Los rescatistas encontraron a la mayoría de los sobrevivientes en la parte trasera del avión, mientras que la sección delantera quedó completamente destruida por el fuego. Según los reportes, al menos 22 de los 29 sobrevivientes están recibiendo tratamiento médico, y siete de ellos se encuentran en estado grave. Entre las víctimas mortales, al menos diez personas fueron expulsadas de la cabina debido al impacto. Un video capturado en el lugar muestra el momento en que el avión se partió en varias secciones y se elevó una columna de humo negro desde los restos.
El gobierno de Kazajstán ha anunciado la creación de una comisión para investigar las causas del accidente y ha asegurado que cooperará con Azerbaiyán en el proceso. Sin embargo, no se ha comprometido a colaborar con Rusia, lo que refleja las tensiones en torno al incidente. Por su parte, las autoridades azerbaiyanas también han iniciado su propia investigación. Una fuente cercana al caso declaró a Reuters que, aunque no se acusa a Rusia de haber actuado intencionalmente, se espera que Moscú admita su responsabilidad en el derribo del avión.
El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, declaró un día de luto nacional en honor a las víctimas. Las banderas fueron izadas a media asta, el tráfico se detuvo al mediodía y se guardó un minuto de silencio en todo el país. Mientras tanto, el presidente ruso, Vladimir Putin, expresó sus condolencias a Aliyev en una llamada telefónica, según informó el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov. En un comunicado, Putin lamentó profundamente la pérdida de vidas y deseó una pronta recuperación a los heridos.
Vía: RDN Red Digital Noticias



